lunes, 30 de marzo de 2009

Gatitos equilibristas


No es difícil acordarse de la avioneta que surcaba el cielo de la tarde con gritos anti-siesta, y la música en el parlante Paceño "Haaabí-a una vez-un cirrr-coooo.... que nos a-leee-graba-el cooo-ra-zón" y uno se alegraba de antemano porque el circo era para toda la familia, y pasada la siesta obligatoria le decías a mamá que el Cirrrcooo había llegado.Nos dijeron que habían gatitos equilibristas, osos felices y todas las mascotas q querían alegrarnos la vida. Hubo que pagar entrada (porque en los sueños también se paga entrada) y ahí estaban: un grupo numeroso de animales flacos y tristes que te alegraban el corazón, o los corazones alegres no eran los nuestros sino el de quien recaudara las entradas, o capaz que él no tenía corazón y prefirió imaginarse que tenía uno alegre, como yo ahora, que me estaba imaginando que fuí al Circo, y que todo lo que había ahí podía alegrarle a alguien.Es curiosísimo lo que a las multitudes puede divertirles... se divierten y se divierten, y por cosas parecidas se indignan... yo por ejemplo soy tan hipócrita que puedo indignarme de cosas no premeditadas, y ante el entrenamiento cruel, ni me inmuto. Son gajes del vivir, y sonreír, y aprender a sufrir, después llorar, después partir, y andar son pensamienoooos... qué le habrán hecho mis manos? .... naranjo en flor