martes, 30 de julio de 2013

SAGITARIO, EL MES DEL CONDUCTOR


Cuando el Sol entra en Sagitario permanece allí un mes entero y se dice que quienes nacen en dicho mes son sagitarianos. Pero no solo hay personas sagitarianas sino que también hay situaciones sagitarianas, cosas que vemos, cosas que nos pasan, que encarnan esta cualidad del zodíaco. 

Sagitario (noviembre/diciembre) es el mes de los conductores, de aquellos que guían a los pueblos hacia destinos siempre mejores. Entran en esta categoría los docentes, los curas, los políticos, los filósofos…
Todos somos un poco sagitarianos (todos tenemos a Sagitario en algún rincón de nuestra Carta Natal), por lo que todos somos un poco docentes, un poco filósofos, un poco curas, un poco conductores políticos… y un poco españoles…

España es un país muy sagitariano. La conquista, la colonización, la cruz y la espada, son símbolos muy sagitarianos. Sagitario es el signo de las creencias, la religión, los fanatismos, la fe, las convicciones... Sagitario es el signo de la EXPANSIÓN (por eso muchos sagitarianos le dan lindo al paladar y se expanden pero a nivel calórico), pero esa EXPANSIÓN, esa posibilidad de comprensión y ampliación de la conciencia, cuando se vive de forma baja se transforma en INVASIÓN, COLONIZACIÓN, FANATISMO, INTOLERANCIA. Hay un dicho que viene de las guerras entre protestantes y católicos: “A Dios rezando y con el mazo dando”. 
En el mes de Sagitario, pensemos en todas aquellas posturas de intolerancia que asolan el planeta. Pensemos en nuestra propia invasión al derecho ajeno a ser y existir en autodeterminación y libertad. No nos expandamos en calorías, no nos expandamos en querer colonizar las conciencias. Busquemos la expansión que este hermoso sol sagitariano nos ofrece: la de elevarnos por encima de la historia y avanzar con fe y resolución. 


-El Menos Indicado-

Pablo Daniel Salinas
Astrólogo

ESCORPIO: EL MES DE LOS MAGOS.

En noviembre  el sol entra en Escorpio. Como siempre digo, lo que pasa en el cielo se refleja acá en la tierra, lo que quiere decir que lo que pasa entre los planetas y las estrellas crea un clima en nuestra sociedad, un clima que se siente y se respira. 
Que el Sol entre en Escorpio crea un clima de cambios pequeños y no tan pequeños a nivel individual y social. 

Escorpio es el signo del poder, pero también de la ilusión y la magia. No pensemos, cuando hablamos de magia, en brujas y gnomos. Pensemos más bien en los magos que tenemos más a mano: los magos del márketing y el consumo, los magos de los números, los banqueros, las multinacionales monopólicas... todo ello también está regido por el signo del escorpión. 
Es en este mes en el que debemos poner especial atención en aquellas situaciones en las que alguien que tiene el poder (o que quiere tenerlo) pone en acción todas sus fuerzas para seducir al público incauto. Cuando una entidad crediticia (Escorpio) nos ofrece un crédito a intereses usureros, estamos sin dudas bajo un influjo escorpiano. 
El ocho de noviembre de este año, algunas personas que están en el poder (económico, mediático, empresarial) planean una marcha anti-oficialista que iría en contra del modelo nacional y popular. 
Esos magos de los medios, como cualquier otro mago, presentan al público ciertas imágenes, ciertos eslogans y cierta efervescencia para arrastrar a los distraídos tras de sí. 
El sol en Escorpio nos viene a advertir sobre esto: CUIDADO CON LOS MAGOS, cuidado con los embaucadores, con los que manipulan la realidad en beneficio de sus propios intereses. 
Hay que tener cuidado porque cuando Escorpio tiene cuórum se puede caer en sus fauces, en las fauces de unos vampiros que seducen y atrapan, pero que lo único que quieren es vivir a costa de la energía vital de los pueblos. Eso son las multinacionales, el FMI, los fondos buitres de los que venimos escuchando mucho en estos días. 
¡A estar atentos! Los magos e hipnotizadores se ponen en acción, y quieren el poder, pero, sólo lo obtendrán si aplaudimos su función y, lo peor, si les creemos.

-El Menos Indicado-

 Pablo Daniel Salinas-
Astrólogo Voluntarista

www.facebook.com/yosoysauron



lunes, 29 de julio de 2013

LIBRA, EL MES DEL PRÓJIMO



Septiembre es el mes de la primavera. Acá, en el hemisferio sur del planeta, en estas fechas tenemos al Sol en el signo de Libra. Sí, si miramos al sol durante estos treinta días, debemos saber que el signo de Libra está detrás del astro rey hasta el 20 de octubre. Es por eso que decimos que los que nacen entre el 20 de septiembre y el 20 de octubre son librianos. 
Podemos decir entonces que este mes hay un clima libriano, Libra en el aire, en la piel y en la mente. Y Libra es el signo, entre otras cosas, del prójimo. Cuando el Sol está en Libra nos sucede que podemos sentir que el otro existe, que nuestro prójimo está ahí y que no es igual a nosotros. Libra es el signo del amor y el amor consiste no solo en dar sino en que nos demos cuenta que el otro es un verdadero otro, con sus gustos, con su modo de ser, con su manera de hablar y de existir.
Cuando Libra está “despejado” en la mente y en el corazón, valora al prójimo tal cual es y se alegra por todo lo bello que él pueda tener. Pero cuando Libra nos agarra mal, entonces nos fijamos en el de al lado con ojos inmaduros y egoístas que le exigen a la pareja o al socio todo aquello de lo que uno carece. Ahí es cuando Libra nos hace mostrar nuestro lado fascista, ese que quiere ver un mundo uniforme, estático, armonioso en el que todos pensemos igual, hablemos igual, y existamos de manera uniforme, sin variedad ni cambio.
Libra nos invita a buscar la armonía y la felicidad sin olvidarnos que el vecino es otro que no tiene por qué ser como yo. Respetar al otro y su forma de ser, enamorarse de un semejante/diferente (no igual) es una hermosa experiencia que Libra nos invita a vivir.
Este mes podemos aprovechar para contemplar en los otros no aquello que nos imaginamos que es lo mejor sino a contemplar al prójimo tal cual es y valorarlo en su completud. El mes de Libra es el mes en que podemos, con más facilidad, salir de nosotros mismos para descubrir al que tengo al lado.
Si nos tomamos ese trabajo, habrá mucho que descubrir.

-El Menos Indicado-

Pablo Daniel Salinas-
Astrólogo Voluntarista


domingo, 28 de julio de 2013

SOL EN LEO

Siempre tuve piedad de los demonios, tanto en la época de los exorcismos como en la de las abreacciones. Algún tipo de solidaridad me unió siempre a los seres del inframundo (o a su idea). Porque, de un modo efectivo, también yo, también nosotros hemos sido expulsados de la presencia del Uno.

Con el Sol en Leo, el signo de la luz, el signo de la claridad, la individualidad, cabe preguntarse por esos úteros que hemos dejado, de los que hemos nacido, que nos han parido.

Antes de Leo, está Cáncer. Cáncer es un signo de agua, femenino, materno, oscuro y cálido. De esa oscuridad mágica, clánica, familiar, nos eyectamos hacia la individualidad. Nos vamos de casa, saltamos el umbral de la vagina de mamá, salimos del portón de casa, decimos “chau”, nos lanzamos al mundo con paso luminoso y prepotente; ahí estamos en Leo, decimos: ESTE SOY YO.

Pero salir de la oscuridad de Cáncer y pasar a la luz de Leo es no solo superación sino negación. Recordemos que Leo está ciego, que Leo no existe para sí mismo sino para los demás en el sentido de mostrarse, exhibirse.

Así Leo exhibe todo su Yo, su sí mismo. ¿Cuál es el precio? Exorcizar. En la Edad Media, todo era Cáncer. El mundo era Cosmos, todo era símbolo y magia, el mundo estaba cargado de psiquismo religioso y espiritual, intrafamiliar, clánico (Cáncer). Con el advenimiento del protestantismo (Leo) toda esa cosmogonía se desarma, se iluminan las zonas oscuras, la fe pasa a ser individual (Leo), independiente (Leo) y Lutero propondrá la salvación individual en vez de colectiva. Leo era la puerta para Virgo (Capitalismo y Ciencia).

Pero, decía que Leo es negación, exorcismo de todo lo mágico, de toda comunión, de toda el ánima mundi, del Brahmán.

Pero el Brahmán está ahí, oscuro e irracional, desordenado, combatido por los guerreros de la luz que en su cruzada contra la oscuridad se mutilan a sí mismos, se escinden de ese psiquismo poblado de demonios, dulces ricos demonios, pulsiones del hambre, de la sexualidad…
Leo es negación de esa rica oscuridad que nos habita.


Consejo del día: no encendamos todas las luces. Dejemos un espacio digno a las obras de la carne, una puerta al submundo, una posibilidad a la magia, el desorden, la dicha.



-El Menos Indicado-